Habia una vez una chica llamada cenicienta, que vivía con su madrastra, una mujer déspota y mandona que tenía dos hijas tan engreídas como insoportables. Feas y desgarbadas, despreciaban a la dulce muchachita...
Había una vez un monito que era un poquito feo, pero al que le encantaba hacer bromas a sus amigos, aunque a sus amigos no siempre le gustaban sus bromas.Sin embargo, un día al acabar el cole, el monito se dio cuenta de que...