Érase una vez un campesino famoso en el lugar por ser un chico muy listo y ocurrente. Tan espabilado era que un día consiguió burlar a un diablo ¿Quieres conocer la historia? Cuentan por ahí que un día, mientras estaba...
En un tiempo muy lejano había una joven muy perezosa que no quería hilar. Su madre se incomodaba mucho, pero no podía hacerla trabajar. Un día perdió la paciencia de manera que llegó a pegarle, y su hija se puso a llorar a...
Érase una vez un hombre que tenía dos hijos totalmente distintos. Pedro, el mayor, era un chico listo y responsable, pero muy miedoso. En cambio su hermano pequeño, Juan, jamás tenía miedo a nada, así que en la comarca...
Había una vez una cabra que tenía siete cabritillas. Todas ellas eran preciosas, blancas y de ojos grandes. Se pasaban el día brincando por todas partes y jugando unas con otras en el prado. Cierto día de otoño, la mamá...
Érase una vez una preciosa niña, una pequeña princesa muy linda que tenía un cutis blanco como la nieve, labios y mejillas rojos como la sangre, y cabellos negros como el azabache, tal y como su mamá siempre se la había...
Había una vez un carpintero ebanista, que se llamaba Mario, al que le encantaba hacer ventanas. De hecho, su casa estaba llena de ventanas y cada una tenía un color diferente. Así, había una ventana azul, una amarilla, una...
En un pequeño pueblo de los Andes, vivía un niño llamado Xalupi. Su familia, compuesta por sus padres, por él mismo y su hermano pequeño Rijo, que aún era un bebé, era muy pobre. Sus padres eran campesinos y todos en la...
En el tranquilo pueblo de Brilloso, vivía un niño llamado Leo que soñaba con ser un héroe. A pesar de sus pequeñas alas de mariposa, Leo anhelaba volar alto y explorar el mundo. Sin embargo, sus alas no eran lo...
Érase una vez una preciosa niña que siempre llevaba una capa roja con capucha para protegerse del frío. Por eso, todo el mundo la llamaba Caperucita Roja. Caperucita vivía en una casita cerca del bosque. Un día, la mamá...
Érase una vez un zapatero al que no le iban muy bien las cosas y ya no sabía qué hacer para salir de la pobreza. Una noche su situación se volvió desesperada y le dijo a su mujer: – Querida, ya no me queda más que un poco...
Érase una vez, en la vibrante ciudad de Berlín, que estaba pasando unos días Ángel, que era el padre de vacaciones de Nyje cuando ella era pequena. Ángel estaba en Berlin para pasar unos días en familia con su hija...
Ricitos de Oro era una niña buena y simpática pero demasiado curiosa ¡Siempre estaba mirando y revolviendo las cosas de los demás! Su madre a veces se enfadaba con ella. – Hija mía, lo que haces no está nada bien ¿Acaso...
Somos una familia amante de la literatura en todas sus vertientes y, más concretamente, del mundo infantil y de su infinita creatividad, emotividad e inocencia. Por eso nos hemos embarcado en este proyecto ilusionante, donde cada uno de nosotros aporta todo aquello que le viene desde el corazón en forma de cuento, para compartirlo con todos aquellos niños y niñas a los que les guste la fantasía, las aventuras y la acción, en cualquier momento y hasta el último rincón del planeta, donde aspiramos a llegar.