Hace muchos, muchos años en una ciudad de Irán, llamada Wirani, hubo un rey que gobernaba con firmeza su territorio. Había acumulado tanto poder que nadie se atrevía a cuestionar ninguna de sus decisiones: si ordenaba alguna...
Érase una vez un muchacho llamado Aladin que vivía en el lejano Oriente con su madre, en una casa sencilla y humilde. Tenían lo justo para vivir, así que cada día, Aladin recorría el centro de la ciudad en busca de algún...
Érase una vez un hombre que tenía dos hijos totalmente distintos. Pedro, el mayor, era un chico listo y responsable, pero muy miedoso. En cambio su hermano pequeño, Juan, jamás tenía miedo a nada, así que en la comarca...
En un pueblo muy lejano de Oriente Medio, vivía una preciosa y risueña niña llamada Oasis. La llamaron así al nacer, porque para sus padres era un sueño hecho realidad, como encontrarse un oasis en el medio del desierto....
En un reino muy lejano, había una vez un carpintero tan pobre y con tanta hambre, que ya no tenía ni fuerzas para trabajar, ni sueños por los que vivir. Se sentía muy triste y abatido, y pensaba que su vida no era nada más...
Había una vez una cabra que tenía siete cabritillas. Todas ellas eran preciosas, blancas y de ojos grandes. Se pasaban el día brincando por todas partes y jugando unas con otras en el prado. Cierto día de otoño, la mamá...
Había una vez un hombre y una mujer que vivían solos y desconsolados por no tener hijos, hasta que, por fin, la mujer concibió la esperanza de que Dios Nuestro Señor se disponía a satisfacer su anhelo. La casa en que vivían...
Érase una vez un molinero que tenía tres hijos. El hombre era muy pobre y casi no tenía bienes para dejarles en herencia. Al hijo mayor le legó su viejo molino, al mediano un asno y al pequeño, un gato. El menor de los...
En un planeta de la vía láctea exterior vivían unos pequeños seres, con forma de setas, pero con un gran corazón. El planeta donde habitaban se llamaba Viamonte y por eso ellos eran conocidos como los viamontinos. No todo el...
Érase una vez una preciosa niña, una pequeña princesa muy linda que tenía un cutis blanco como la nieve, labios y mejillas rojos como la sangre, y cabellos negros como el azabache, tal y como su mamá siempre se la había...
En un planeta muy lejano, de otra galaxia, existía un río azul turquesa, de un color tan intenso y bonito que hacía que todos quisieran mirarse en él. Lo que no sabían los habitantes de otros lugares es que ese río era...
Ricitos de Oro era una niña buena y simpática pero demasiado curiosa ¡Siempre estaba mirando y revolviendo las cosas de los demás! Su madre a veces se enfadaba con ella. – Hija mía, lo que haces no está nada bien ¿Acaso...
Somos una familia amante de la literatura en todas sus vertientes y, más concretamente, del mundo infantil y de su infinita creatividad, emotividad e inocencia. Por eso nos hemos embarcado en este proyecto ilusionante, donde cada uno de nosotros aporta todo aquello que le viene desde el corazón en forma de cuento, para compartirlo con todos aquellos niños y niñas a los que les guste la fantasía, las aventuras y la acción, en cualquier momento y hasta el último rincón del planeta, donde aspiramos a llegar.